AEMA:

Aprender a Emprender en el Medio Ambiente  

Autores

Cecilia Rena

Gabriel Berger

Mario Roitter

Escuela

Universidad San Andrés Argentina

Año de publicación

2003

Este caso describe la colaboración entre Junior Achievement Argentina (JAA) y Coca-Cola Argentina (CCA) El caso describe la relación entre Junior Achievement de Argentina (JAA) y Coca-Cola Argentina (CCA) y el proceso de desarrollo e implementación de un programa educativo, hecho a medida, centrado en la temática del medio ambiente que JAA dicta en escuelas. Esta ONG quiere explorar la exportación del programa a otros países como una forma de generar ingresos adicionales, pero existe un acuerdo de exclusividad con la empresa para el dictado del programa.

El origen de la Fundación Junior Achievement Argentina se remonta a 1990, cuando Eduardo Marty, decidió replicar Junior Achievement en la Argentina, luego de realizar en los Estados Unidos una investigación sobre organizaciones sin fines de lucro. Marty consideraba que enseñar a los jóvenes cómo funciona el sistema de libre empresa era fundamental para la transformación del país. En la Argentina, JAA se había destacado por un gran crecimiento, pasando de ser la única sede con operación de programas de JA en el país, a ser sede central y cabeza de una organización nacional con cuatro franquicias autónomas y semi autárquicas en distintas localidades—Mendoza, Tucumán, Córdoba y Rosario— y dos oficinas locales satélites, no autónomas —Mar del Plata y Neuquén—.

La empresa Coca-Cola se estableció en la Argentina en el año 1944. En la Argentina los productos de la empresa Coca-Cola, eran fabricados y embotellados a través de una red de seis franquicias independientes, conformada por los embotelladores – empresas independientes con licencia para fabricar y envasar estos productos -. Los embotelladores debían operar bajo las normativas y reglas internas de la Compañía. En el caso de Argentina la relación de CCA con la comunidad atravesó diferentes etapas: de una modalidad filantrópica que duró más de 40 años, basada principalmente en donaciones –de bebidas y dinero – a distintos tipos de instituciones: hospitales, escuelas, hogares, etc., a una modalidad de desarrollo de programas relacionados fundamentalmente con la recolección de residuos y finalmente, una última y reciente etapa de definición de una estrategia de la que se desprendían diferentes programas, algunos propios y otros desarrollados e implementados a través de alianzas con ONGs, con particular énfasis en el tema de reciclado de residuos, cuidado del medio ambiente y educación.

El caso permite analizar el trabajo conjunto que puede darse entre una ONG y una empresa a partir del desarrollo de un programa educativo diseñado “a medida” que permite satisfacer las necesidades estratégicas de la empresa, y el proceso de trabajo conjunto entre las partes. También permite analizar cuestiones ligadas a la “propiedad” de un programa desarrollado y financiado por una única empresa y cómo balancear las necesidades e intereses de una empresa y una ONG.

El caso puede ser utilizado en cursos donde se explore la relación entre empresas y comunidad, en cursos de estrategia corporativa en los que se analiza estrategias de posicionamiento de empresas y la relación con el entorno, o en cursos de marketing estratégico en donde se examinan las relaciones entre auspiciante y auspiciado. desarrollar y ejecutar un programa de educación ambiental a medida que se entregarán por las JAA en las escuelas. Esta ONG estaba considerando la exportación de este programa a otros países con el fin de incrementar sus ingresos, pero la ejecución del programa estaba sujeto a un acuerdo de exclusividad con CCA.

Los orígenes de las JAA se remontan a la década de 1990, cuando Eduardo Marty decidió replicar Junior Achievement en Argentina, después de investigar organizaciones sin ánimo de lucro en los Estados Unidos.Marty cree que la enseñanza del sistema de libre empresa a los jóvenes estudiantes fue la clave para lograr una transformación nacional. JAA Argentina había experimentado un crecimiento increíble. Se había comenzado como el único operador del programa JA en el país y se había convertido en la sede de una organización nacional que incluye cuatro franquicias autónomas y semi-independientes en diferentes lugares -Mendoza, Tucumán, Córdoba y Rosario-y dos oficinas satélites locales -Mar del Plata y Neuquén.

Coca-Cola comenzó a operar en Argentina en 1944. En ese momento, los productos de Coca-Cola en Argentina fueron producidos y embotellados a través de una red de seis firmas independientes, franquicias de embotellado -Stand empresas independientes con licencia para producir y embotellar estos productos. embotelladoras operados bajo las regulaciones de la empresa y normas internas. CCA sufrió varias etapas en su relación con la comunidad. A partir de una colaboración filantrópica inicial que duró más de 40 años y se basa principalmente en donaciones -de las bebidas y de dinero a varios tipos de instituciones, tales como hospitales, escuelas, hogares, etc., la empresa se trasladó a los programas de desarrollo en su mayoría relacionados con los residuos colección, y, por último, a un enfoque estratégico reciente que produjo varios programas -algunos de ellos llevados a cabo por la propia empresa y otras desarrollado e implementado a través de alianzas con ONG se centraron principalmente en el reciclaje de residuos, la preservación del medio ambiente y la educación.

Este caso será útil para analizar la colaboración entre las organizaciones no gubernamentales y empresas privadas sobre la base de proyectos educativos “a medida” que ayudan a satisfacer las necesidades estratégicas de las empresas. También se describe el proceso de trabajo conjunto involucrados, mientras que la lucha contra los problemas de la “propiedad” que surgen en los programas desarrollados y financiados por una sola empresa, y la exploración de cómo equilibrar las necesidades e intereses de las empresas privadas y ONG.

El caso puede ser utilizado en los cursos de estudio de la relación entre las empresas privadas y las comunidades, en los cursos de estrategia corporativa que se ocupan de las estrategias de posicionamiento corporativo y ecológicas, o en cursos de marketing estratégicas que abordan las relaciones entre las organizaciones patrocinadoras y patrocinadas.